
El líder popular, con el aplauso de los principales 'barones' del partido, se mostró seguro y rotundo, y puso las cartas boca arriba de cara al congreso de junio, en el que espera ser reelegido como presidente del PP. Ante un auditorio abarrotado de incondicionales e interrumpido por constantes aplausos, dedicó la mayor parte del discurso a criticar con dureza las maniobras de su oponente en la sombra y retó a Aguirre a que diga de una vez si presentará candidatura alternativa. «Yo doy la cara, lo he anunciado, digo lo que pienso y no estoy en cálculo alguno».
Rajoy recordó que desde la refundación del PP, en 1990, en el partido conviven liberales, democristianos e incluso socialdemócratas. «Yo quiero estar como estamos en el Partido Popular Europeo, teniendo socios como Merkel o Sarkozy».
Para marcar aún con más claridad las diferencias con las posiciones ultraliberales, el presidente del PP sorprendió con una defensa cerrada del Estado social. «Yo creo en la libertad, pero también en la igualdad de derechos y de oportunidades, en que el Estado tiene que ayudar a los que no les va tan bien». Y de nuevo en clara alusión a Aguirre argumentó: «Si alguien no cree en esto, que lo diga».
Grandes apoyos
Con la fuerza que le proporcionaba el apoyo 'in situ' de los líderes populares de Valencia, Andalucía, Cataluña y Murcia, el presidente popular volvió a dirigirse retador a su teórica oponente interna y aseguró que, a diferencia de Aguirre, podía anunciar su candidatura sin tapujos porque «a mí no me lo ha pedido ninguna radio ni ningún periódico», añadió en alusión a la campaña de apoyo a la presidenta de la Comunidad de Madrid impulsada por El Mundo y la Cadena cope.
En este punto quiso dejar claro que el PP no va a permitir ingerencias externas de cara a su renovación interna: «Aquí hay 700.000 personas que se gobiernan solas». El presidente de los populares dio a entender a Aguirre que no tiene nada que hacer en la confrontación interna y que sus opciones de alcanzar la presidencia son un espejismo por una visión centralista del país. «Creo también en Madrid, pero no se pueden confundir 25 personas de Madrid con España porque es algo más importante y más grande», aseguró.





