VIANÉS 2 - CENICERO 2
La primera parte fue mala e incómoda. Mala, porque ninguno de los dos equipos se tiraba en serio a por el partido, aunque el Vianés dominara algo más. Incómoda, porque por momentos llovía mucho y de lado: nadie se libraba de mojarse ni bajo el tejadillo del Príncipe de Viana.
El caso es que, bajo la lluvia, los dos equipos intercambiaban golpes más por arreones que por juego. Primero el local Bruno mandó un balón al poste en el 33, cuatro minutos antes de que el cenicerense Moreno lanzara una falta al larguero. Así las cosas, parecía que el que anduviera más listo se llevaría el gato al agua: fue el Vianés, que no desperdició un regalo de la defensa visitante para que Miguelín hiciera el 1-0, en el 42.
Ambos equipos se fueron a la caseta acompañados por el diluvio. Pero en el descanso salió el sol, y al Cenicero se le iluminaron las ideas. Los visitantes fueron dueños absolutos de la segunda parte, jugando por momentos un buen fútbol. Así llegaron primero el empate (Garza, en propia puerta), y después el 1-2, en una contra bien llevada por Estebas y mejor rematada por Gonzalo.
Cuando más parecía que el partido se iba camino de Cenicero, el Vianés empató. Fue en su única jugada de ataque, un nuevo desajuste defensivo visitante que Cuadrado aprovechó, inmisericorde. El Cenicero acusó el gol, y ya no volvió a inquietar el área local. El Vianés tampoco hizo más, y así acabó todo: empate.





