
Más allá de las informaciones ofrecidas voluntariamente, muchas se dejan en la Red de forma inconsciente. «Un historial individual de búsqueda contiene una huella de intereses, relaciones e intenciones de la persona», recuerda una reciente recomendación del Comité Artículo 29 (G29), que reúne a los organismos nacionales de protección de datos. «Estos datos pueden ser después utilizados» con fines positivos o negativos, explica el texto. Además, valen su peso oro para los publicistas.
Años de almacenaje
Para el G29, los motores de búsqueda no tienen ningún motivo para almacenar durante más de seis meses las informaciones sobre los internautas. Google y Microsoft las conservan actualmente durante un periodo tres veces superior. El Comité critica asimismo los 'cookies', unos programas espías que algunos sitios web instalan en los ordenadores personales. «Las fechas de expiración de los 'cookies' fijadas por algunos motores de búsqueda parecen excesivas». En algunos casos, hasta duran «varios años».
Algunos motores cruzan además sus informaciones con terceros, una práctica «ilegal si los usuarios no han sido informados», según el G29. La recomendación del G29 no es vinculante, pero la pelota está ahora en el campo de la Comisión Europea. La UE se ha mostrado con frecuencia preocupada por proteger la vida privada, oponiéndose por ejemplo a Estados Unidos, que defiende la transferencia de datos para la lucha antiterrorista.
Sobre Internet, Bruselas propuso el año pasado modificar algunas reglas comunitarias existentes.
Correo basura y peligros
La Comisión quiere por ejemplo obligar a los proveedores de servicios públicos de comunicaciones electrónicas a notificar los errores en sus sistemas de seguridad. También aboga por permitir los recursos judiciales contra los autores de 'correo basura'.
Una propuesta que «no es todo lo ambiciosa que podría ser», lamenta el Controlador Europeo de Protección de Datos (CEPD). «Otras organizaciones utilizan también cantidades masivas de datos privados, cuya revelación podría ser potencialmente peligrosa», como los servicios bancarios o los médicos en línea, según el CEPD. Este organismo deplora además que las asociaciones de consumidores no puedan emprender una acción judicial contra un proveedor de acceso a Internet que haya divulgado datos personales de millones de usuarios.





