EXPEDICIÓN DE COVITE
Cuesta encabeza una delegación compuesta por 25 miembros de COVITE, en representación de 18 asesinados por ETA, que inició en Logroño, con motivo de su décimo aniversario, una serie de visitas institucionales por toda España para recordar la memoria de las víctimas y contar «la verdad» del País Vasco.
«El Pacto Antiterrorista es el camino que debe retomarse esté quien esté en el Gobierno porque las víctimas no hemos cambiado en estos diez años», afirmó Cristina Cuesta. «Seguimos estando en la verdad, en la memoria y en la justicia contra el olvido y la impunidad, apoyando siempre el Estado de Derecho», subrayó la presidenta de COVITE, una entidad que nació hace una década «para evitar que triunfe la imposición totalitaria de la banda terrorista».
«Hemos resistido y hemos aguantado estoicamente para que no se imponga una visión del País Vasco que excluya a los no nacionalistas. Nuestros familiares han sido asesinados por defender la pluralidad de la sociedad vasca», agregó Cristina Cuesta, que sin embargo, certificó que aún queda mucho camino por recorrer en el reconocimiento a las víctimas. «Sigue habiendo más calles y plazas con nombres de terroristas que con nombres de personas asesinadas», recordó.
El presidente de La Rioja, Pedro Sanz, recibió a los representantes del colectivo vasco. «Las víctimas se han sacrificado y ese sacrificio no puede ser en vano», afirmó Sanz, que destacó «su lucha y su perseverancia» siempre con el objetivo de «reivindicar su dignidad y no olvidar que son los mártires de la democracia». Tras el acto del Palacete, la delegación de COVITE se desplazó al Parlamento regional, donde fue recibida por el presidente de la institución, José Ignacio Ceniceros.












