Ángel Núñez, jefe de Explotación de la CHE, afirma que, si bien puede que los tres embalses riojanos no lleguen a su ocupación plena, «yo entiendo que la situación está superada». Sus datos actuales indican que las dotaciones hídricas actuales están al 65-70% con respecto al agua que ha habido otros años y espera que se alcance del 80 al 90% con el agua que entre a los embalses en las próximas semanas. Tradicionalmente, el mes en el que los pantanos riojanos llegan a su máximo nivel y se llenan es el de mayo. A fecha de ayer, la ocupación media de los tres embalses era del 57%, con 78 hectómetros cúbicos disponibles y tendencia a seguir subiendo.
En cualquier caso, se trata de un volumen escaso comparado con el de otros años. A mediados de abril del 2007 la ocupación media rondaba el 90% y había acumulados 45 hectómetros cúbicos más que ahora (suficientes para llenar otro pantano como el de Pajares).
Año atípico
La situación ha acabado por arreglarse pero los datos reflejan que el año hidrológico ha sido atípico en La Rioja. Fundamentalmente debido a las escasas precipitaciones durante el otoño y el invierno, aunque la política de desembalses seguida con los pantanos riojanos también suscitó alguna crítica el pasado invierno, sobre todo procedentes de las comunidades de regantes. La campaña de riego finalizó el 30 de septiembre del 2007 en La Rioja siendo la ocupación media de los pantanos del 40%. En enero, el agua embalsada había bajado hasta el 24% y las reservas ascendían únicamente a 33 hectómetros.
Preguntado ayer sobre esta cuestión, Núñez atribuyó los desembalses del invierno a las propuestas formuladas desde la Consejería de Medio Ambiente para establecer unos caudales ambientales mínimos en el cauce. «Soltamos los caudales que pedían», afirmó. La directora general del Agua del Gobierno riojano, Rosa Oliván, afirmó que La Rioja no tiene competencias en la materia y demandó «más mimo y delicadeza» en la gestión de los tres embalses.
LOS EMBALSES (La CHE y el Gobierno riojano): La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) gestiona los tres grandes embalses de La Rioja (Mansilla, Pajares y González Lacasa), cuya capacidad conjunta es de 136 hectómetros cúbicos. El Gobierno de La Rioja gestiona los pantanos menores de Leiva y Castroviejo, cuyo aforo conjunto suma casi 6 hectómetros cúbicos.
LOS QUE FALTAN (Enciso y Soto-Terroba):El Gobierno de La Rioja cree imprescindible para cubrir las necesidades presentes y futuras de la región la construcción de las presas de Enciso y Soto-Terroba, en los ríos Cidacos y Leza.
ÓRGANOS DE GESTIÓN EN LA CHE (Juntas y Comisiones): La gestión del reparto de agua almacenada en los tres grandes embalses riojanos se ejerce en un primer nivel en las Juntas de Explotación, que agrupan a usuarios de abastecimiento, comunidades de regantes, empresas hidroeléctricas y otros usos (piscifactorías, etcétera). Las Juntas plantean a la CHE sus demandas y oídas sus propuestas, la Confederación aprueba el programa de desembalses en función de las disponibilidades del recurso. La Comisión de Desembalses, que actúa a nivel de toda la cuenca, decide el régimen de llenado y vaciado de todos los pantanos.
JUNTAS RIOJANAS (Propuestas por afluentes): En La Rioja hay tres Juntas de Explotación. Una que engloba a todos los usuarios de las cuencas del Río Tirón y Najerilla; otra que aglutina a los del Iregua y una más que reúne a todos los usuarios de las cuencas afluentes del Ebro, desde el Leza hasta el Huecha. Cada una de ellas formula sus propuestas a la CHE.
EL GOBIERNO DE LA RIOJA (Propone caudales ambientales): Aunque el Gobierno riojano no tiene presencia en las Juntas de Explotación ni en las Comisiones de Desembalse, sí está presente en la Junta de Gobierno de la CHE y formula propuestas sobre el nivel del caudal ecológico o ambiental que requieren los ríos riojanos afluentes del Ebro.
NECESIDADES ACTUALES (Abastecimiento, riego e industria): Para asegurar el abastecimiento a Logroño en caso de sequía extrema se exige que el volumen de los pantanos del Iregua no caiga por debajo de los 13 hectómetros cúbicos. Se estima que la cuenca del Iregua necesita actualmente 27,5 hectómetros cúbicos anuales para su abastecimiento urbano e industrial. La demanda de riego actual en esta cuenca se cifra en 50 hectómetros. En el Najerilla, la demanda agrícola en sus dos canales viene a ser de 75 hectómetros cúbicos. La industria de la cuenca consume unos 2,3 hectómetros.













