Ya sé que hablar de dinero es una ordinariez, pero la crisis hace que sea, diariamente, el tema del día. Considerado el dinero como el mejor calmante de los nervios, su ausencia nos tiene desquiciados, o sea, con los nervios de punta. Antes estábamos dispuestos a dar todo el que teníamos con tal de tener algo más, pero ahora nos conformaríamos con poseer, durante los tres años que se avecinan, la misma cantidad que estuvo en nuestras manos pecadoras los tres años anteriores. Seguir de pobres, que siempre fue una desgracia, es ahora una aspiración.
Si la cohesión es dificultosa, el diálogo empieza a ser imposible. El PP está dando mal ejemplo. Esperanza Aguirre dice que Rajoy es un líder cómodo para la socialdemocracia. Lo que no dice es que ella se está volviendo un líder incómodo para Rajoy antes de llegar al liderazgo. Cuando se señala al jefe de filas hay que procurar no meterle el dedo en el ojo.





