El ministro del Interior culmina así su plan de reajustes para dar mucho más poder político a su número dos, el secretario de Estado de Seguridad Antonio Camacho, quien a partir de ahora dirigirá las materias más sensibles del departamento, en especial la lucha antiterrorista. Velázquez, una persona muy cercana a Alfredo Pérez Rubalcaba y que mantiene excelentes relaciones personales con Camacho, no hará sombra a la nueva figura emergente de Interior.
El ministro ha dedicado varios días a buscar a la persona idónea que no chocara con Camacho. Su obsesión era evitar los desencuentros que durante los últimos meses han protagonizado el secretario de Estado con el anterior mando único, Joan Mesquida, quien tenía aspiraciones políticas y no siempre se ciñó al papel secundario al que le relegaba el organigrama diseñado por Pérez Rubalcaba a su llegada al departamento en abril del 2006.
Velázquez, sin embargo, no ha pretendido nunca grandes puestos y tampoco ahora busca protagonismo, según quienes le conocen. Los grandes proyectos estrella del Ministerio del Interior ya salieron adelante en la anterior legislatura; los dos cuerpos están engrasados; Interior ha frenado la sangría que supusieron las jubilaciones por el envejecimiento de las plantillas, y ya han sido aprobadas las legislaciones sobre el asociacionismo en la Guardia Civil y su régimen disciplinario.
Mando unificado
El futuro mando unificado tiene ante sí el permanente reto de igualar las retribuciones de los miembros de las fuerzas de Seguridad del Estado con las de los policías autonómicos. Y en ese campo laboral se mueve como pez en el agua: en 1985 ya fue secretario general de Función Pública y en 1996 fue alto cargo de Recursos Humanos del Estado.
Profesor de Ciencia Política de la Administración, Velázquez también ha ocupado puestos de relevancia en Administraciones Públicas, Coordinación Territorial y Obras Públicas. Deberá trabajar además para evitar los solapamientos entre los dos cuerpos. Responsables de Interior confirmaron que, como su predecesor, mantendrá las reuniones periódicas de intercambio de información entre Policía y Guardia Civil. Pero no será él, sino Camacho, quien coordine los grandes golpes a ETA cuando sea necesario movilizar a las dos instituciones.
Continuidad
Pérez Rubalcaba señaló ayer que el nombramiento de Velázquez da «continuidad» al trabajo del actual equipo del departamento. «La mejor prueba de esta continuidad es que Paco Velázquez no viene de fuera, sino que cambia de un puesto a otro», destacó. El ministro inauguró ayer las nuevas instalaciones de Protección Civil acompañado de su plana mayor, entre ellos Velázquez, Camacho y el saliente Mesquida. Explicó que fue un día de «sentimientos encontrados» porque «viene un buen colaborador y se marcha otro».
Pérez Rubalcaba aprovechó el acto para dar por concluidos los reajustes en su departamento y confirmó que los máximos responsables de los dos cuerpos seguirán en sus puestos: el general de división José Manuel García Varela como director adjunto operativo de la Guardia Civil y Miguel Ángel Fernández como director adjunto operativo de la Dirección General de la Policía.
Sebastián, a medida
El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, se ha construido un equipo a su medida. Ayer se aprobaron los nombramientos de sendos secretarios de Estado de Comercio y de Turismo, la ratificación del responsable de Telecomunicaciones y la designación de un nuevo secretario general de la Energía, entre otros cargos. Del funcionamiento diario del departamento se ocupará la nueva subsecretaria, Amparo Fernández González, en la actualidad secretaria de Turismo. Sin controversias

















