El Barça recibe el derbi con múltiples sensaciones. Su lejanía del liderato y la proximidad del Villarreal le obliga a sumar una victoria para mantener intacta su condición de segundo clasificado. Un triunfo que además le serviría de venganza tras el empate logrado por el Espanyol en el Camp Nou, la pasada temporada, que le apartó del título en beneficio del Real Madrid.
Esa innegable necesidad choca de frente con el crucial compromiso del próximo miércoles. Pese a que Rijkaard insistiese ayer en hablar de las posibilidades en la Liga, la realidad es bien distinta. Los azulgrana centran todas sus esperanzas de la en las semifinal de la Liga de Campeones ante el Manchester United. Así que el partido ante el Espanyol le debe servir para que ganen ritmo de competición algunos miembros de su plantilla que se han recuperado en los últimos días de varios problemas físicos.
Leo Messi lidera esa batalla por recuperar la mejor forma. El argentino necesita minutos de juego, así que Rijkaard se debate entre situarlo en el once titular o reservarlo para la segunda mitad. Los otros tres recuperados de última hora son Deco, Henry e Iniesta. El caso del brasileño nacionalizado portugués es el más peliagudo, ya que llevaba más de un mes fuera de juego, mientras que el francés y el manchego tan sólo han estado de baja unos diez días. Estas situaciones plantean un cúmulo de dudas a la hora de configurar un hipotético once en el que seguro que estará un Puyol que se perderá por sanción el partido ante el Manchester.
Clavados
Valverde no tendrá tantos quebraderos de cabeza para elaborar su alineación titular. Al técnico blanquiazul lo que más le preocupa es cerrar la crisis de resultados de un equipo que ha perdido los últimos cuatro partidos de forma consecutiva. Una racha que esperan quebrar en un estadio en el que no ganan desde hace la friolera de 26 años.
La semana del Espanyol ha sido muy tensa. Su paupérrimo botín de nueve puntos en toda la segunda vuelta ha hecho temblar toda la estructura de un club que soñaba con la
Ernesto Valverde podrá contar con Moisés Hurtado y Pablo Zabaleta tras cumplir un partido de sanción. Además, Albert Riera, que ha sido suplente las últimas tres semanas, volverá a la titularidad. Unos movimientos destinados a romper la mala racha blanquiazul en casa de su máximo rival y sin De la Peña, que sigue de baja.





