A los cinco años de su muerte, una vez conocida la identidad y origen del escritor, el Instituto de Estudios Riojanos (IER) ha organizado un homenaje póstumo «para rescatarle del anonimato», según dijo ayer José Antonio Caballero, director del Área de Filología. Serán tres jornadas en Haro y Logroño (del 21 al 23 de abril), con conferencias y mesas redondas en las que diversos expertos analizarán su figura y su obra, así como el conjunto de estos géneros de novela popular.
También será presentado un libro,
Obreros de la novela
En treinta años de trabajo incesante, Luis García Lecha publicó exactamente 2003 novelas bajo los pseudónimos de
Pese a la premura, Caballero encuentra «estilo» en la obra de García Lecha. «Fue uno de los más prolíficos, uno de los más significados y con calidad más que aceptable. Algunas de sus novelitas son pequeñas obras de arte -dijo-. Creaba y describía situaciones, describía a sus personajes como no lo hacían otros y los originales manuscritos muestran con sus correcciones una preocupación estilística». Poseía además «gran capacidad de inventiva» y era capaz de «crear y situaciones diferentes».
Sólo por eso, «por haber entretenido a tantos españoles en la época gris del franquismo ya se merece un homenaje», sentenció Caballero. Lo merece, además, aquí por ser riojano.












