
Humor y vino no son dos referentes muy habituales. El vino, con mesura, produce alegría. En la Biblia, hasta en los Cantares y poesía; en las jotas, también. Y siendo un personaje de la calle y próximo, Carlos Sacristán («¿Quién es ése?», preguntó un día su suegro), es decir TRIS, ha sabido empaparse de la realidad de nuestra vida cotidiana y confundirse con ella para hacer del vino, las viñas y sus viñetas algo de lo que forma parte de nosotros mismos, de La Rioja.
La exposición es un viejo proyecto, una aspiración que pretende reconocer a un artista que se acerca al vino desde la mirada de lo cotidiano, del día a día noticiable de un periódico como Diario LA RIOJA que tiene su objetivo fijo en el mundo del vino.
Vinos, viñas y viñetas cuelgan en la sala de exposiciones del Museo Dinastía Vivanco de Briones. Es una muestra interactiva con unos 80 dibujos, 38 cuadros, paneles interactivos y, entre ellos, todo el desarrollo de una viñeta desde que el autor recibe el encargo del periódico.
Santiago Vivanco decía ayer que era la sonrisa de todos los días. Y sobre TRIS, que es una sonrisa del vino. Igor Fonseca, de la Consejería de Agricultura, el director de Diario LA RIOJA, José Luis Prusén, familiares y amigos sonreían con un vino de humor.






