«Ha conseguido -en alusión a Zapatero- romper la unidad de gestión de la cuenca, engañado a todos los españoles y dividido a las comunidades autónomas», expuso el líder de los populares riojanos, para quien la medida aprobada «es un trasvase se pongan como se pongan». «Si ahora -prosiguió Cuevas- aprueban un trasvase a Barcelona, que traten por igual al resto de regiones». El mandatario del PP emplazó también a los socialistas a que «tengan el valor de reconocer que lo que han aprobado es un trasvase».
Cuevas recordó también que «los partidos firmantes del tripartito catalán aprobaron que el trasvase no se haría». En definitiva, concluyó el secretario general del PP, «no han hecho más que perder el tiempo, marear la perdiz y no solucionar los problemas». «En lugar de esto -razonó- se podían haber dedicado a construir infraestructuras».
En La Rioja
En este ámbito y en referencia ya a la comunidad riojana, incluyó una nueva reclamación al Gobierno central para que impulse la construcción de las presas de Enciso y de Soto-Terroba, que acumulan un retraso de años.
Ante la postura que atribuyó al Gobierno socialista, Cuevas aseguró que la posición de su partido es «clara, conocida y coherente». A modo de resumen la expuso de este modo: «Agua para todos y solidaridad entre regiones». El planteamiento del Partido Popular en La Rioja es que una vez garantizadas las necesidades de los riojanos y en disposición de las infraestructuras necesarias, «el agua sobrante se lleve donde se necesite».
El presidente riojano se pronunció también ayer sobre el tema durante su visita a Nájera. Pedro Sanz afirmó que «lo más lógico» sería que el Gobierno central socialista «reconociera que se equivocó» al derogar el Plan Hidrológico Nacional y promoviera «un pacto del agua para repartir ese bien escaso de forma solidaria entre todos los españoles».











