
La letra pequeña de este paquete de medidas, que se pondrán en marcha a través de los decretos ministeriales correspondientes, revela un detalle no valorado hasta el momento pero muy importante para las empresas. Ya se sabía que su pago fraccionado en sociedades o IRPF se iba a aplazar varias semanas más (la nueva fecha es el 5 de mayo), pero lo que no había transcendido a nivel público es que también se había prolongado el período para elegir el régimen por el que se tributa, es decir, si se toma como base la cuota liquida del último ejercicio fiscal cerrado (en este caso el 2006, pues la campaña del 2007 apenas ha dado sus primeros pasos) o bien se hacen los cálculos conforme a la base imponible del último trimestre vencido.
El resultado práctico de estos cambios, según fuentes del fisco, es que una empresa que haya tenido malos resultados en el comienzo de año -donde el número de insolvencias declaradas en el sector inmobiliario se disparó casi un 150%- puede reducir ahora casi a «cero» su factura fiscal en contraste con las importancias ganancias que tuvo hace dos años.
El vicepresidente económico, Pedro Solbes, ha tomado esta decisión a la vista de que, para una parte considerable de las sociedades vinculadas al ladrillo, el primer pago trimestral al fisco les obligaría a acogerse a un proceso concursal por sus deudas acumuladas, en el que Hacienda sería un acreedor privilegiado pero habría muchos damnificados, empezando por los propios trabajadores. También en el ámbito tributario se pondrá en marcha la rebaja de 400 euros anuales (vía deducción) prometida en campaña electoral por el presidente del Gobierno, de la que se beneficiarán unos 15 millones de contribuyentes, entre ellos los autónomos (dos millones), que serán compensados por trimestres.
Su coste global es de 6.000 millones de euros, lo que implicará que el superávit presupuestario previsto para el 2008 se reduzca a la mitad y quede en el 0,6% del producto interior bruto (PIB). Para los asalariados, la primera devolución de Hacienda (en realidad, se les va a entregar con cargo a lo retenido, de modo que quien gane menos también obtendrá una cantidad inferior) llegará en la nomina de junio, con 200 euros para compensar el atraso acumulado desde el 1 de enero. Después percibirán alrededor de 33 euros al mes.
Recetas para el ahorro
Las medidas para paliar la crisis económica son «insuficientes» y «llegan tarde». «No obstante, bien venidas sean», resaltó el presidente del Círculo de Empresarios, Claudio Boada.Explicó que es lamentable que tanto los gobiernos socialistas como los anteriores hayan tirado en saco roto las advertencias realizadas durante años por el Círculo y subrayó que no se puede esperar más.
Para ello, desveló que los empresarios han elaborado una serie de recetas entre las que ocupa un lugar prioritario conseguir que las comunidades autónomas controlen su gasto. Los precios del petróleo y de los alimentos básicos por las nubes dejan poco margen a la esperanza. Las presiones inflacionistas van a seguir a corto plazo, asegura el Banco Central Europeo en su último informe mensual de coyuntura, y los analistas interpretan que su análisis no admite concesiones. La rebaja de tipos en la zona euro -donde el precio del dinero se mantiene en el 4%, y las tensiones del interbancario no ceden-, queda para más adelante.
«Existe el riesgo de que el proceso de fijación de precios y salarios pueda intensificar las presiones inflacionistas» y, en estas circunstancias «resulta crucial que todas las partes asuman sus responsabilidades», observa la autoridad monetaria. E insiste en que, a cualquier coste,»deben evitarse efectos de segunda vuelta derivados del aumento del precio de la energía y de los alimentos sobre el proceso de fijación de precios y salarios».
El consejo de gobierno de la entidad considera este comportamiento «fundamental» para mantener la estabilidad de los precios a medio plazo y, lo que entiende más importante, el poder adquisitivo de los ciudadanos de la zona euro. A la autoridad monetaria, que realiza un seguimiento continuo y atento de las negociaciones salariales en los países de la moneda única, le preocupa que, cada vez más, las retribuciones se vinculen a la evolución de los precios.





