Lo hace además en un momento decisivo para el club, cuando se empieza a ver como algo tangible la posibilidad del ascenso a LEB Oro en un futuro más que próximo. De ahí la importancia de lo que el club afirmaba en el encabezado de su nota de prensa de ayer: Sala seguirá al frente del equipo «con independencia de que el equipo actúe en LEB Plata o en LEB Oro».
Sala tenía ya, en realidad, un año más de contrato 'de facto': según el acuerdo que le unía al club, el madrileño veía el contrato automáticamente renovado si el equipo entraba en play off, cosa que ya está matemáticamente conseguida. Lo que hace el club es, en palabras del propio Sala, «dar un año más de continuidad al proyecto y al trabajo».
El club, por su parte, afirma que así interpreta «el sentir de una gran mayoría de aficionados que han visto como el Caja Rioja ha ido creciendo poco a poco en estas temporadas con Jesús Sala al frente».
Seis años
Si llega al final del contrato que ahora ha firmado, Jesús Sala habrá estado al frente del Caja Rioja seis años, lo que le convertirá en uno de los entrenadores con más permanencia en el deporte profesional riojano. Sala llegó al equipo a mediados de la temporada 2004/2005; ese año, y el siguiente, fueron complicados: con el equipo con graves problemas económicos y plantillas muy justas (y problemáticas), Sala consiguió que el equipo se salvara, luchando por la permanencia casi hasta el último momento en ambas temporadas.
El año pasado, sin embargo, el club dio un pasito adelante, clasificándose para el play off de ascenso. Y en esta temporada el Caja ha añadido otro paso al primero, conformando una plantilla sólida que aspira a todo.
«En tanto tiempo se vive de todo», recordaba ayer Sala, haciendo balance. «Pero creo que lo importante es que hemos ido a mejor. La sensación es de que vamos creciendo cada año, poco a poco».
Ahora, afirma Sala, «el equipo tiene cara y ojos. Aquí están jugadores que todos reconocen que son importantes en la liga, y eso es muy bueno para el club». Y en esa línea quiere seguir, sabiendo que el ascenso a una liga tan dura como la LEB Oro está cerca. «Ojalá fuera este año», desea Sala. «El club ha apostado por mí en las dos competiciones; si subimos ahora, bien. Si no, seguiremos luchando».
Eso, a sabiendas de que el Clavijo sigue siendo una entidad especial. «Sabemos que nuestras posibilidades económicas no van a estar al nivel de los mejores equipos con los que peleamos», admite el técnico.







