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RSS | ed. impresa | Regístrate | 12 octubre 2008

Sociedad

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Entre viejos quejigos
Paseo por la dehesa de San Román, un lugar donde disfrutar del encanto de árboles centenarios

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Entre viejos quejigos
Para acceder a esta bella zona hay que tomar la carretera LR-250. / V.R.
«Caminante son tus huellas el camino y nada más: caminante no hay camino se hace camino al andar. Al andar se hace camino y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en el mar»
, estas bellas palabras del poeta Antonio Machado dan la bienvenida al senderista que llega a los territorios de la dehesa de San Román de Cameros.

Para acceder a esta bella zona tomaremos la carretera comarcal LR 250 en dirección a Laguna de Cameros y a aproximadamente un kilómetro tras pasar el pueblo de San Román podremos dejar el coche y acceder ya andando por una pista que asciende a la derecha (un cartel nos indica la dirección a seguir para alcanzar la dehesa).

Pasaremos por una puerta y un murete de piedras que nos indica que entramos en el paraje que conforman los terrenos comunales de la dehesa. Cuando se acaba la pista veremos un abrevadero y un pequeño riachuelo que cruzaremos para adentrarnos entre los quejigos centenarios (
Quercus Faginae
) que se alzan con gran espacio entre sí. Para aquellos que quieran continuar andando pueden seguir las marcas del sendero de gran recorrido Sierras de La Rioja (líneas de pintura rojas y blancas) ya que por aquí pasa la etapa que une las localidades de Laguna y San Román. Desde este punto en el que nos encontramos también podemos acceder a Torre de Cameros en una bonita caminata.

Las dehesas

Las dehesas representan un ejemplo de equilibrio entre la explotación ganadera y forestal de un territorio, algo que es posible gracias a la capacidad de rebrotar, tras la poda, de especies como el rebollo, el quejigo y el haya, mediante la técnica denominada 'trasmocho' y que permite la extracción de leñas cada cierto tiempo sin la necesidad de cortar el árbol. De este modo el espacio de dehesa, caracterizado por una escasa densidad de árboles posibilita la obtención de pastos para el ganado y de leñas para los hogares, además de proporcionar en los veranos cuando el calor aprieta un lugar de sombra para los animales y, porque no, para las personas. En La Rioja estas dehesas son comunales y por tanto aprovechadas por el conjunto de vecinos.

La palabra dehesa deriva del latín, 'defessa' (defensa), ya que en su origen la dehesa era una porción separada y cercada del régimen común de pastos, por ejemplo, para mantener el ganado de labor (dehesas boyales) o para defender esos pastos del ganado trashumante. Las dehesas son, por tanto, paisajes creados por el hombre desde muy antiguo. De estos bosques se obtenían recursos naturales mediante la caza, la recolección o la extracción de madera, transformados en formaciones vegetales abiertas que permiten también actividades ganaderas.

Una vez que hayamos concluido nuestro paseo, si tenemos tiempo, no podemos pasar por alto darnos una vuelta por la bella localidad de San Román de Cameros, importante núcleo de la comarca del Camero Viejo, y en el que sobresale el cuidado y conservación de sus calles y casas.
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