
Sin embargo, en las cifras analizadas por el Tribunal de Cuentas del año 2003, último estudiado, el campus de Logroño es el que se muestra menos generoso con los profesores en cuanto a sueldo se refiere. La remuneración media de los docentes riojanos es 34.248 euros anuales, cuando la media nacional es más del doble: 73.155.
Los datos han sorprendido a los mandatarios de la universidad riojana, puesto que no cuadran con otros informes nacionales y avalados por la Conferencia de Rectores. Además, no comprenden el desequilibrio existente entre los costes por alumno y el salario de los profesores, puesto que estos absorben gran parte del presupuesto anual del campus.
Para Rodolfo Salinas, vicerrector de Planificación y Calidad, el informe del Tribunal de Cuentas «no parece tener unos criterios homogéneos y, además, no cuenta con un apéndice para explicar la metodología». Según Salinas, el gasto por alumno que el TC imputa a la universidad para el año 2003 «no es una cifra correcta», como tampoco lo es el salario de los profesores.
«No puede ser cierto que existan esas diferencias salariales entre los profesores universitarios de los distintos centros», añade el vicerrector de la Universidad de La Rioja. Estas desigualdades llegan a ser brutales: los docentes con mejor sueldo están en la Complutense de Madrid, donde el sueldo medio por profesor y curso es de 111.788 euros, casi 80.000 euros más de lo que cobran los docentes riojanos, según el Tribunal de Cuentas.
La auditoría también advierte a todas las universidades de que existe una «falta de control interno» en la planificación de las cuentas. «En la UR, si hiciéramos una foto fija en el 2007 en vez de en el 2003, veríamos un servicio de control interno muy importante, aunque nos hace falta, como al resto de centros, un control de contabilidad de costes para conocer el gasto real que supone impartir una carrera. Este punto no es nada sencillo», añade.
'Informe Armenteros'
La UR, además de en posibles fallos metodológicos del análisis del Tribunal de Cuentas, basa sus alegaciones en el conocido como 'Informe Armenteros', un estudio avalado por la Conferencia de Rectores (CRUE). En él, a la Universidad de La Rioja se le atribuye un gasto por alumno de 4.737 euros, ligeramente inferior a la media nacional (5.224 euros anuales).
En este sentido, el vicerrector aboga por seguir invirtiendo en la UR ya que «en La Rioja se dedica algo más del 0,5% del PIB a educación superior, mientras la media nacional es del 1%». Con esa inyección económica, existe la posibilidad de ampliar la cartera de estudios en el campus logroñés: «Nuestra oferta actual es muy corta y pensamos que, en estos momento de reorganización cara a Bolonia, nuestras propuestas tendrían buena recepción por parte de la Comunidad», concluye.











