El presidente «debe explicar su rectificación en la política de aguas», al rechazar primero los trasvases entre cuencas y aceptar una transferencia de agua para Barcelona, y «si piensa adoptar medidas similares para otras zonas» afectadas por la sequía, dijo la portavoz parlamentaria del PP, Soraya Saénz de Santamaría.
Para el PP, la actuación del Gobierno supone una quiebra del principio de igualdad de trato entre comunidades, y su portavoz dijo entender el malestar que pueden sentir ciudadanos de Murcia, Valencia o Aragón, por la solución para Barcelona pactada por el Ejecutivo y el gobierno catalán. Los gobiernos de Aragón, Valencia y Murcia anunciaron ayer respuestas jurídicas a la solución acordada por el Gobierno y la Generalitat de Cataluña para abastecer de agua al área metropolitana de Barcelona
Rodríguez Zapatero celebró ayer un encuentro con José Montilla en el Congreso, aprovechando la sesión solemne de apertura de la legislatura. Fuentes del Gobierno destacaron la «satisfacción» por el acuerdo en torno al mini-trasvase, que ratificará mañana el Consejo de Ministros.
Protestas
Mientras, el gobierno de Aragón, presidido por el socialista Marcelino Iglesias, ha encargado a sus servicios jurídicos informes que determinen si la cesión a Barcelona de parte del caudal del mini- trasvase que surte a Tarragona de agua del Ebro vulnera el estatuto aragonés.
El presidente de Murcia, el popular Ramón Luis Valcárcel, no descartó la posibilidad de convocar movilizaciones sociales conjuntas con la comunidad de Valencia para pedir igualdad de trato. Un agua que, «una vez abastecidas todas las necesidades de Aragón», debiera llevarse a donde se necesita, Murcia, Valencia y Almería. Un agua excedentaria «que es de España», afirmó. Valcárcel se reunirá hoy con su homólogo valenciano Francisco Camps para analizar la situación.





