
LA FICHA
Desgaste prematuro
Además del coste económico, no se puede obviar que, al final, quien paga el mal uso de los neumáticos es el medio ambiente, puesto que todo el combustible desperdiciado inútilmente supone la expulsión de 12,3 millones de toneladas de dióxido de carbono más a la atmósfera anualmente. Esto equivale a una carga extra de 4,6 gramos por kilómetro de CO2 al año por cada coche que circula por las carreteras españolas.
La mayoría de los conductores no son totalmente conscientes de que los neumáticos pierden presión de forma natural a lo largo del tiempo, lo que conlleva a una conducción que puede resultar peligrosa. Cuando se reduce el aire del neumático disminuye el control de la dirección del vehículo y el riesgo de que éste «vaya a la deriva» aumenta de forma importante.
La presión tiene una gran influencia en la resistencia a la rodadura y es un factor clave a la hora de determinar el consumo de gasolina y las emisiones del vehículo. Dependiendo del tipo de carretera y del estilo de conducción, la resistencia representa entre un 18 y un 26% del total de la fuerza del vehículo. Aun así, muchos automovilistas prefieren esperar hasta el último momento para aprovechar al máximo sus neumáticos antes de realizar un desembolso que tiende a retratarse, sobre todo en periodos de crisis económica.
Presión y dibujo
Según Tomás Zumárraga, consejero delegado de Ventas de Bridgestone Hispania, «resulta esencial que los conductores sean conscientes de la importancia de mantener los neumáticos de sus vehículos en correctas condiciones, tanto en lo que se refiere a los niveles de presión como a la profundidad de dibujo, puesto que es vital tanto para su seguridad como para la preservación del medio ambiente, ya que se emitirán menos emisiones de CO2 a la atmósfera».
«Además, -prosigue- se obtendrá un sustancial ahorro de combustible, que es precisamente uno de los gastos que, en este momento, más está afectando a la economía de las familias debido a la imparable subida del petróleo».
Zumárraga asegura que actualmente, los grandes fabricantes «disponemos de una amplia gama de productos tecnológicamente cada vez más avanzados y, por lo tanto, más seguros y ecológicos, que mejoran las prestaciones del vehículo y favorecen el ahorro de combustible. Son, además, neumáticos al alcance de todo tipo de bolsillos».















