El museo denunció los hechos en el juzgado de instrucción de Bilbao para que adopte las medidas que considere oportunas. Según la investigación interna del museo, Cearsolo Barrenetxea se habría apropiado de 480.000 euros. Las sustracciones se habrían realizado en pequeñas cantidades en los diez años en los que él lleva en el cargo de director de Administración y Finanzas. Según los primeras indagaciones, el denunciado desvió a una cuenta privada dinero extraído de las cuentas de las sociedades Tenedora e Inmobiliaria de la institución cultural.
Hecho aislado
Juan Ignacio Vidarte señaló que Roberto Cearsolo ha devuelto ya la mitad de la cantidad sustraída y se ha comprometido a reingresar el resto. Vidarte señaló en su comparecencia pública que estamos ante un «hecho aislado», que atribuyó 2a una persona que ha defraudado una confianza». Aseveró que la institución es la primera interesada en «aclarar, perseguir y transmitir a la sociedad» con la mayor transparencia posible los hechos, para lo cual se llegarán hasta «las últimas consecuencias» en defensa «del interés público».
Por su parte, la consejera de cultura del Gobierno vasco, Miren Azkarate solicitó comparecer voluntariamente ante el Parlamento vasco para explicar lo sucedido.











