
- ¿Qué le parece a ANPE Educación para la Ciudadanía?
- Tal y como está concebida la asignatura en la LOE, la consideramos mal planificada e innecesaria. No es necesaria porque hay una parte que tiene que ver con la educación en sentimientos y afectos que no debe estar sometido a evaluación. Y la parte relacionada con derechos humanos, Constitución... tendría que formar parte del contenido curricular de otras materias, como Conocimiento del Medio.
- ¿Cuál sería la solución?
- Educación para la Ciudadanía no debería ser obligatoria ni invadir el derecho de cada padre a elegir la formación moral de sus hijos. Con la materia constitucional o de derechos estamos de acuerdo, pero no en el resto de áreas. Toda la polémica se solucionaría si el Ministerio hace optativa la asignatura. Que los padres elijan. Hacerla obligatoria y evaluable es un error.
- ¿Qué opinión les merece la objeción de de las familias?
- Somos muy críticos. Además, vemos que es un tema peligroso en la comunidad educativa. Nos preocupa porque azuzar y alentar cualquier objeción en la educación a la larga puede traer consecuencias nefastas. Por ejemplo, un padre magrebí podría no aceptar los textos sobre la Reconquista. Si empiezan estas guerras de objeción, se va a hacer un flaco favor a la Educación.
- Además de la Educación para la Ciudadanía, esta legislatura parece que va a estar marcada por la polémica en Educación.
- Sí, y ha empezado con la mala noticia de la salida de Universidades de Educación a dos años vista de Bolonia. Creemos que el Ministerio debe tener todas las competencias en enseñanza, desde Infantil hasta la universidad.
- ¿Cuáles son sus reivindicaciones para este periodo?
- Primero, un pacto de Estado, que hemos demandado siempre para no desestructurar el sistema e ir hacia 17 subsistemas. También la mejora del Estatuto del Docente, puesto que en la pasada legislatura los sindicatos nos pusimos de acuerdo para promover la carrera laboral del docente e hicieron oídos sordos. Hay que dar a los profesores estímulos en su carrera, un régimen jurídico que les proteja y un reconocimiento a su autoridad para dignificar.
- ¿Si el Gobierno no escucha a los profesores puede haber respuesta?
- Con los precedentes, si no hay en la presente legislatura una verdadera voluntad de regular la carrera del profesor, probablemente habrá movilizaciones de los profesionales.





