El Papa Benedicto XVI permanece junto al presidente estadounidense George W. Bush durante el acto de bienvenida realizado en la Casa Blanca. /EFE

El Papa Benedicto XVI junto al presidente Bush durante el acto de bienvenida . /EFE

Benedicto XVI saluda a la secretaria de Estado de EEUU Condoleezza Rice. /EFE

Numerosos invitados esperan a la llegada del Papa Benedicto XVI al acto de bienvenida realizado en la Casa Blanca. /EFE
La situación en Oriente Próximo centra la reunión entre ambos
El Papa Benedicto XVI y el presidente de Estados Unidos, George Bush, han dedicado gran parte de su encuentro privado en el 'espacho Oval a hablar sobre Oriente Próximo. Han discutido sobre la situación del conflicto palestino-israelí, su apoyo a la soberanía e independencia de Líbano, la situación de Irak y, en particular, sobre la precariedad de las comunidades cristianas en la región.
También han tratado la situación en América Latina, con especial atención a los inmigrantes y a la necesidad de "políticas conjuntas" que se preocupen por la inmigración, especialmente, en el trato humano y a sus familias.
Además de sobre estos temas, Benedicto XVI y George Bush han discutido sobre muchos otros de común interés, incluidas las consideraciones morales y religiosas en las que ambas partes están comprometidas: el respeto por la dignidad de la persona; la defensa y promoción de la vida, el matrimonio y la familia; la educación; los Derechos Humanos y la libertad religiosa y el desarrollo contra la pobreza y las enfermedades, en especial, en Africa.
También han mostrado su total rechazo al terrorismo como "la manipulación de la religión para justificar actos violentos e inmorales contra inocentes". Así, vieron "la necesidad" de enfrentarse al terrorismo con "los medios apropiados que respeten a la persona humana y sus derechos".
«Un país de fe y comprensión»
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha dado la bienvenida a Benedicto XVI, a quien ha manifestado que visita un país de fe y "compasión".
Agradecido porque decidiera visitar Estados Unidos en su cumpleaños, el presidente también ha expresado su agradecimiento a Raztinger porque, ante la amenaza del terrorismo, difunde "el mensaje de que Dios es amor".
En Estados Unidos encontrará un país de "oración" y "compasión" porque "los estadounidenses creen que a una sociedad libre se la mide por cómo trata al más débil y más vulnerable entre nosotros", ha agregado Bush.
"En nuestra nación coexiste la fe y la razón", continuó Bush, al destacar los esfuerzos de su país por erradicar las enfermedades, aliviar la pobreza y promover la paz en "sitios sumidos en la oscuridad de la tiranía y la desesperanza".
En su discurso ha aludido a George Washington al afirmar que la religión y la moralidad "son soportes indispensables" para la prosperidad política
El Pontifice asegura que llega a EEUU "como un amigo que tiene gran respeto por esta vasta sociedad pluralista"
Joseph Ratzinger ha concluido su discurso con una de frase símbolica: "Que Dios bendiga a EEUU"
Antes de reunirse en privado con Bush, el Papa ha confirmado que también lo hará con representantes de otras religiones
En su primera visita oficial al país, el papa Benedicto XV ha sido recibido en la Casa Blanca con himnos nacionales y una salva de 21 cañonazos. Entre vítores y al son del 'Feliz cumpleaños' el Pontífice ha instado a Estados Unidos a seguir ocupándose de solucionar conflictos, con "el apoyo paciente de la diplomacia internacional", en un discurso antes de reunirse en privado con el presidente George W. Bush.
Si bien el Pontífice llegó ayer, en un viaje sin precedentes, a la capital estadounidense, donde fue recibido a pie de pista por el presidente Bush y su familia, no ha sido hasta hoy cuando el gobierno estadounidense ha querido hacer oficial la bienvenida y ha congregado a cerca de de 9.000 personas entre invitados y feligreses en los jardínes de la Casa Blanca, entre los que se encontraban la familia Bush al completo, el vicepresidente, Dick Cheney o la secretaria de Estado, Condoleezza Rice.
Tras la bienvenida, Benedicto XVI se ha dirigido a los presentes en un discurso basado en la defensa de la libertad en general y de la libertad religiosa en particular. Ratzinger ha valorado que Estados Unidos se haya "mostrado siempre generoso en salir al encuentro de las necesidades humanas inmediatas, promoviendo el desarrollo y ofreciendo alivio a las víctimas de las catástrofes naturales". En este sentido, ha comunicado su "esperanza de que esta preocupación por la gran familia humana seguirá manifestándose con el apoyo paciente de la diplomacia internacional orientados a solucionar conflictos y a promover el progreso".
El concepto de libertad
El Pontífice ha comenzado su discurso, centrado en la libertad, explicando que llega a EEUU "como amigo y anunciador del Evangelio, como uno que tiene gran respeto por esta vasta sociedad pluralista". Asimismo, ha explicado que "los católicos de América han ofrecido y siguen ofreciendo una excelente contribución a la vida de su país", y desea que su visita , que durará hasta el domingo 20 de abril, "pueda ser fuente de renovación y esperanza para Estados Unidos".
Desde los albores del nacimiento de EEUU, "la búsqueda de la libertad de América ha sido guiada por la convicción de que los principios que gobiernan la vida política y social están íntimamente relacionados con un orden moral, basado en la señoría de Dios Creador".
El Papa, que durante su estancia mantendrá encuentros con representantes de otras religiones, ha destacado cómo "las creencias religiosas" han sido una "contante inspiración" y una fuerza de orientación en EEUU, claro ejemplo de ellas han sido la lucha contra la esclavitud y el movimiento de los derechos civiles.
La defensa de la libertad
Para el Pontífice, la defensa de la libertad "es una llamada a cultivar la virtud, la autodisciplina, el sacrificio del bien común y un sentido de responsabilidad ante los menos afortunados" y que exige "el valor de empeñarse en la vida civil, llevando las propias creencias religiosas y los valores más profundos a un debate público razonable".
El Papa, que ha citado a su predecesor, Juan Pablo II, que decía que "en un mundo sin valores la libertad pierde su fundamento" y que una "democracia sin valores pierde su propia alma", así como al presidente George Washington que, en su discurso de despedida, afirmó que la religión y la moralidad "son soportes indispensables" para la prosperidad política.
Dirigiéndose a los estadounidenses, Ratzinger ha señalado que "la democracia sólo puede florecer cuando los líderes políticos, y quienes ellos representan, son guiados por la verdad y aplican sabiduría, que nace de firmes principios morales, a las decisiones que conciernen la vida y el futuro".
El Papa ha terminado su discurso expresando su gratitud por este encuentro, y deseando "justicia, prosperidad y paz" al país, y ha concluido con una de las frases símbolo en EEUU: "Que Dios bendiga a Estados Unidos".