Con 62 puntos, es el único equipo que puede hacer sombra e incluso alcanzar a alguno de los cuatro que están dentro de la fase de ascenso, - Haro (66), Calahorra (68), Alfaro (70) y Anguiano (71)-, y en eso están los jugadores arlequinados. Óscar Herreros, su entrenador, así lo reconocía ayer: «Pensar en alcanzar la cuarta plaza es la gasolina que nos ayuda a intentarlo, a entrenarnos todos los días y a jugar lo mejor posible cada jornada. Intentaremos el asalto».
Herreros es consciente de que es un reto muy difícil: «Pero también sabemos que no perdemos -advierte-, que tenemos un bloque muy serio al que es muy difícil ganar y que, sumando, seguimos cerca de la cabeza, porque los de arriba también sufren derrotas». El calendario que les queda es duro: «Jugamos fuera con Rápid, Agoncillo y Alfaro, éste en la penúltima jornada, y en casa, contra Arnedo, Vianés y Calahorra, en la última. En esas dos últimas citas sabremos si podremos aspirar a algo o si ya estará lejos de nuestras posibilidades».
No llegó Herreros al equipo en buen momento, porque el ambiente estaba un poco enrarecido: «Se fue el anterior entrenador y hubo que atraerse a los jugadores y unirlos para intentar conseguir lo mejor. Y parece que estamos haciéndolo, porque ahí seguimos».
El equipo ha sufrido mucho con las lesiones: «Tenemos un equipo corto y pensábamos en que nos podrían ayudar los juveniles, pero hasta el último momento han estado muy preocupados con lo suyo. Ahora, si alguien no puede jugar, tendremos más recambios y lo intentaremos hasta el final».





