
Calparsoro indicó ayer que la reunión se celebrará a petición del fiscal de Seguridad Vial, con el objetivo de «analizar entre los dos las diligencias y marcar una línea a seguir».
La semana pasada, el fiscal superior tomó declaración a Tomás Delgado, conductor que atropelló mortalmente a Enaitz Iriondo. Esta reunión fue «importante» pero «no determinante», según señaló Calparsoro, quien explicó a Europa Press, que citó a Delgado para «escuchar de su voz su versión de los hechos», puesto que únicamente había declarado el día del accidente, y para «aclarar algunas circunstancias que pudieron concurrir aquella noche».
Respecto a la reapertura del caso, Juan Calparsoro adelantó el viernes, tras la toma de declaración a Tomás Delgado, que el asunto «está difícil», pero no imposible. En este sentido, el fiscal superior de La Rioja aseguró que «si yo pensara que es imposible reabrir el caso no estaría haciendo estas diligencias. Creo que hay un resquicio legal».
En su declaración del viernes, Delgado aseguró al fiscal que el joven ciclista se saltó el stop, «se le vino encima» y no tuvo ninguna posibilidad de reaccionar». Además, el conductor insistió en que iba «a sólo un poco más» de los 90 kilómetros por hora que era el máximo permitido en aquel tramo de carretera.
No obstante, el informe realizado recientemente por la Unidad de Reconstrucción de Accidentes estimaba que la velocidad del Audi oscilaba entre los 140 y 160 km/h.
El mismo informe revelaba que cuando el conductor fue sometido a la prueba de alcoholemia, hora y media después del siniestro, dio una tasa de 0,15 miligramos por litro de aire espirado, lo que correspondería a entre 0,23 y 0,27 de tasa real en el momento del impacto.











