Gamarra, por su parte, recordó que, tras el conflicto que se suscitó el verano pasado a cuenta de la cesión de Las Gaunas, se habló de «consecuencias». «Y lo peor no es que consumen su actuación, sino que no dan la cara y se escudan en técnicos municipales. Es una decisión política, lo que demuestra que hay dos formas de entender Logroño Deporte», afirmó la concejal, quien distinguió entre la actuación de su partido en el Gobierno municipal: «El PP lo constituyó y decidió el máximo control económico, de legalidad y político para garantizar transparencia y plasmó en los estatutos la asistencia del interventor con voz pero sin voto, del secretario general, con voz pero sin voto, y de cuatro miembros de la oposición». «La otra forma es la del PSOE, que pretende la mayor libertad de controles en una institución pública», agregó.
La portavoz insistió en que el modelo de intervención que, a su juicio, se siguió con Las Gaunas, «prescindiendo de los consejos e indicaciones de los trabajadores de Logroño Deporte para llevar a cabo una actuación sin control», demuestra cómo quieren actuar, «como si Logroño fuera su cortijo y disponer de los bienes públicos a su antojo».













