
En el ejercicio de su actividad se ponen en juego diferentes técnicas de investigación de la realidad social, de planificación, de comunicación, de relación. Se combinan el conocimiento de bases teóricas y conceptuales de diferentes disciplinas sociales como la Sociología, la Psicología, y el Derecho, entre otras, destiladas en el saber hacer específico del Trabajo Social. Ello es necesario porque los problemas sociales no son unidimensionales y es preciso su abordaje integral con el concurso de todos los agentes implicados y del propio sujeto. Esta intervención se realiza en el marco de organizaciones concretas que configuran el sistema de servicios sociales, donde las administraciones públicas y entidades privadas (altruistas y voluntarias) -pero también, cada vez más, lucrativas- convergen para dar una respuesta eficaz a las necesidades sociales. Este denominado pluralismo del bienestar requiere y obliga la coordinación interinstitucional. Esto es, aprovechar las sinergias de construir desde la diferencia de cada organización para alcanzar objetivos comunes.
Maltrato, adicción, dependencia, conflicto familiar son problemáticas presentes en todos los grupos sociales que requieren una intervención fundamentada teóricamente y articulada metodológica y técnicamente, capaz de ofrecer respuestas válidas y contrastadas, promotoras del bienestar social y, no solo paliativas de los problemas sociales. Para ello, es necesario la dedicación de tiempo y dinero a la investigación social imbricada con los procesos de intervención, la práctica como fuente de conocimiento científico, esto es riguroso y sistematizado, y la teoría como referente analítico de la realidad social y de los procesos de intervención.
El desarrollo del titulo de Grado y de los Postgrados en Trabajo Social en el marco del Espacio Europeo de Educación Superior y las reformas de la enseñanza universitaria tienen importantes consecuencias para la formación de los trabajadores sociales. Todas estas reformas están coincidiendo en el tiempo con un momento de consolidación en la universidad de los estudios de Trabajo Social culminando el proceso iniciado en los años 90 y supone satisfacer la reivindicación histórica de docentes, estudiantes y profesionales que se expresó en la demanda de la Licenciatura en Trabajo Social. En estos años, los profesionales (mayoritariamente mujeres) han tenido que pelear por demostrar que el Trabajo Social es necesario, insistiendo en que no es sólo una labor asistencial que se dirige a las capas marginadas de la población sino que se trata de una labor promocional, abierta y basada en principios tales como individualización, actitud exenta de juicios, el secreto profesional, o la autodeterminación. El conjunto de estos valores es lo que permite que nuestras intervenciones y con ello nuestro trabajo hacia las personas sea de calidad, teniendo en cuenta que son sujetos de derechos.
El I Encuentro Universidad-Profesión nace de un esfuerzo conjunto entre la Universidad de La Rioja y el Colegio Oficial de Diplomados en Trabajo Social y Asistentes Sociales de La Rioja para dar a conocer nuestra disciplina y profesión y, a la vez reflexionar sobre como ha evolucionado la misma en los últimos años; en qué aspectos hemos crecido y evolucionado y en cuáles hemos de seguir incidiendo para reforzar una titulación cada vez más necesaria y más presente en nuestra sociedad.
Con la celebración del Día Mundial del Trabajo Social queremos reforzar los canales de colaboración, convencidos que la experiencia es la mejor enseñanza que poder trasmitir a los profesionales de hoy y de mañana del Trabajo Social. Esta celebración supone un reconocimiento más de la profesión; permite abrir un espacio para el encuentro, el intercambio y el estimulo para que de la experiencia adquirida en estos años de afianzamiento de la profesión surjan nuevos retos y expectativas. Es un día para que todas las personas vinculadas al Trabajo Social sientan la importancia de su actividad, de su compromiso y su esfuerzo para hacer una sociedad más justa.





