El ex candidato presidencial del PRD, Andrés Manuel López Obrador, ha denunciado que el gubernamental Partido de Acción Nacional (PAN) ha pactado con el opositor conservador Partido Revolucionario Institucional (PRI) aprobar la reforma que a su juicio implica la privatización encubierta de la petrolera estatal Petróleos de México (Pemex).
Los huelguistas, 12 senadores y 37 diputados, se congregaron desde la noche del sábado en el patio del recinto legislativo. Les llevaron sacos de dormir, almohadas y cepillos de dientes. Un notario certifica que sólo tomarán líquidos.
Además, otros diputados de convergencia y el Partido del Trabajo, que integran el Frente Amplio Progresista (FAP) junto con el PRD, mantenían tomadas las tribunas del salón de plenos de San Lázaro.
Ayer, la actividad era frenética entre los cabilderos de la izquierda mexicana. Esperaban el resultado de la reunión de los ocho coordinadores parlamentarios para levantar o mantener el plantón. Explicaron que si los representantes de los grupos parlamentarios aceptaban la realización de un debate energético a nivel nacional, previo a ser tratado en el Congreso, los huelguistas liberarían las tribunas y darían por concluido el ayuno.
Ayer, en una encuesta publicada por el diario 'Milenio', más del 50% de los entrevistados sostenían que el proyecto gubernamental «es para privatizar Pemex», aunque el 82% se opuso a la fórmula del Obrador de recurrir a las manifestaciones para impedir que se puedan discutir las reformas en el Congreso.











