
Caldera, que pronunció así en declaraciones a los periodistas al ser preguntado si sentía nostalgia por no repetir en el cargo, añadió que, por contra, está «francamente satisfecho» porque es una tarea «muy necesaria».
«Yo siempre he tenido una disposición evidente y sé que cuando estás en representación de los ciudadanos es algo temporal», comentó Caldera, para agregar que ahora tendrá la misma ilusión dirigiendo el área de pensamiento y de respuesta de las necesidades del futuro.
Tras asegurar que tiene «muy claro» lo que va a hacer en la fundación que va a presidir, el ex ministro explicó que una parte esencial del trabajo se llevará a cabo desde el Gobierno, aunque «tendremos que definir qué modelo social y derechos queremos» para los ciudadanos.
«Quiero crear desde la macrofundación una red internacional de conexión para alimentar el pensamiento a nivel internacional», agregó.
En este sentido recordó que cuando se hizo el programa electoral se llegó a la conclusión de que los retos de futuro tienen un alcance internacional y, por tanto, «no se pueden resolver sólo en la esfera nacional».
Entre ellos, hizo referencia al cambio climático, la pobreza, la energía, la migración, los nuevos derechos y peligros de exclusión social, así como al fracaso escolar.
Para el ex ministro, estas áreas tienen elementos comunes en todos los países desarrollados, motivo por el cual considera que es necesario trabajar juntos para dar una solución a esos retos. «Eso es lo que me han encargado y lo que voy a hacer», sentenció.
Jesús Caldera comentó que le preocupan especialmente los efectos negativos del cambio climático, los nuevos derechos sociales y la política de igualdad.





