Chacón se dedicó a disipar las dudas sobre su idoneidad y a ensalzar el trabajo de los militares dentro y fuera de España. Asume esta responsabilidad, dijo, «movida por el profundo amor a nuestra España unida y diversa, a la paz y a la libertad, un sentimiento que me acompaña desde que tengo uso de razón». Tras pasar revista a las tropas acompañada por su predecesor, Juan antonio Alonso, y por el jefe de Estado Mayor de la Defensa, general Félix Sanz, aseguró que su «reto» es continuar la labor desempeñada Alonso, de quien destacó su «trabajo, discreción y eficacia». Cerró su discurso con dos discretos vivas a España y al Rey, que la tropa, en posición de firmes, secundó con gran energía.
El acto castrense, contó con la asistencia de los presidentes del Congreso y del Senado, de la vicepresidenta primera del Gobierno, de los ministros de Exteriores, del Interior, y de Trabajo e Inmigración, así como varios ex ministros de Defensa, como Narcís Serra, Julián García Vargas y Gustavo Suárez Pertierra. No faltaron el jefe de Estado Mayor del Ejército, general Carlos Villar, el jefe de Estado Mayor del Aire, Francisco José García de la Vega, y el almirante jefe de Estado Mayor de la Armada, Sebastián Zaragoza.
El director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Alberto Sáiz, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, y el dirigente de UGT, Cándido Méndez, también estaban entre los invitados. Y asistieron los familiares de la ministra -padres, abuela, hermana y tres sobrinos-, la actriz Cayetana Guillén Cuervo, Pedro Zerolo, y el escritor Juan José Millás.





