
En lo que respecta al día a día del equipo, ayer se resintió Miguel del pie que le ha tenido lesionado durante media temporada y se le ha dado descanso para que pueda recuperarse. No está el equipo para admitir más bajas, por lo que se está tratando de que se recupere y pueda estar en condiciones de jugar el domingo.
Los demás futbolistas se entrenaron con la habitual tranquilidad, a excepción de Santamaría, Cyril y Zeki, como desgraciadamente, es costumbre desde hace un tiempo.
Por otro lado, también parece que los golpe sufridos por Candelas y Galiano el domingo frente al Guijuelo no van a tener la repercusión negativa que daban a entender tal y como abandonaron ambos el campo.
Candelas, que tuvo que ser sustituido a la media hora de partido, decía ayer que fue un golpe «fuerte en el tobillo, pero un poco raro, porque no me duele cuando hago un esfuerzo muscular, aunque me molesta atrás cuando camino. Lo mejor es que no escuché ningún chasquido cuando sufrí el golpe, por lo que soy optimista y espero jugar el domingo».
Algo parecido sentía ayer Diego Galiano, quien sufrió un golpe en la espalda al final del partido: «Sentí un pinchacito al principio, pero en la jugada final creo que alguien me hincó la rodilla. Me han infiltrado y hoy estoy mucho mejor. Creo que podré jugar, aunque hay que esperar algún más para tomar una decisión».





