La delegación del Gobierno de Navarra informó de que el primer ataque se registró poco después de la media noche en Cáseda, tras impactar una botella incendiaria en un local de la calle Nueva 17, usado antes por jóvenes de la localidad y ahora clausurado por orden municipal, cuya fachada quedó ennegrecida a causa del fuego.
Una hora más tarde se arrojaron otras cinco botellas incendiarias contra el cajero exterior de un sucursal de Caja Navarra en la Plaza del Sol de Ororbia. En este caso el cajero quedó también totalmente ennegrecido, aunque continúa operativo, y manchada la puerta de cristal de acceso a la entidad anexa a éste.
Condena
La Delegación del Gobierno de Navarra condenó ambos actos de violencia callejera, que desde ayer se encuentra investigando la Guardia Civil, y aseguraron que los autores de estos «execrables hechos más pronto que tarde serán puestos a disposición de la justicia, como los 88 miembros de ETA y de su entorno que fueron detenidos en Navarra durante la pasada legisla- tura».





