El 'eagle' del 7 me dio mucha confianza (hierro 7, 154 metros), así como los 'birdies' de 13 y 14, pero sabía que con un 'birdie' más no iba tener problemas. Lo intenté con fuerza en los últimos cuatro hoyos, pero no estaba fácil el campo. El viento soplaba a rachas y era difícil mantener la concentración», dijo el jugador de Churriana.
Una jornada muy especial para los malagueños que año tras año viajan al Masters de Augusta para ver a su ídolo. Los 68 golpes de ayer (-1 en el total) le han garantizado estar entre los 16º primeros que volverán el año que viene, donde tendrá otra oportunidad de intentar vestirse de verde.
«Siempre que uno llega a Augusta viene con esa ilusión, ¿por supuesto!, si no, no vendríamos, ¿no? Soy un buen jugador de 'Tee' a 'green', que es el juego que demanda Augusta.
El gran favorito de los apostantes, Tiger Woods, veía impotente como pasaban los hoyos sin poder hacer nada más que un 'bogey' y un 'birdie' a los nueve primeros hoyos del recorrido. Con -5 ocupaba la cuarta posición, empatado con su compañero de partido Stewart Cink, a seis golpes de la cabeza. Sólo un desastre del surafricano, nervioso en algunos momentos, permitiría a Woods alzarse con su quinta chaqueta verde.





