
La modificación puntual consistía en delimitar todo el suelo urbanizable del municipio (más de 14 millones de suelo para construir 50.000 nuevas viviendas), con la posibilidad de aumentar las densidades desde 15 hasta 70 o 100 viviendas por hectárea en los diferentes sectores. La Consejería de Política Territorial entendía que tal modificación debía ser considerada una revisión del PGM, para lo que serían necesarios estudios sobre el coste de las infraestructuras, la planificación de las conexiones con el resto de la ciudad e incluso un estudio ambiental, informes de los que adolecía la propuesta municipal al ser tramitada como una modificación puntual.
Así las cosas, la Consejería denegó la solicitud de Logroño provocando una 'guerra' entre administraciones del mismo color político, y el Ayuntamiento, además de los constructores por su cuenta, presentó un recurso judicial contra la resolución de Urbanismo. El Consistorio finalmente desistió de su actuación judicial tras alcanzar con el Gobierno regional un acuerdo para delimitar suelo para 10.000 viviendas y comenzar la revisión del PGM para el resto de suelo no delimitado, mientras que la patronal de construcción siguió adelante con el recurso.
El fallo
La sentencia entiende que «habida cuenta de que la modificación de PGM litigiosa no ha considerado ni el coste ni la financiación de las obras precisa para estructurar orgánicamente el territorio ni previsto una adecuada interrelación de los sistemas generales y su conexión con la ciudad para servir a la población que allí podría asentarse, debe concluirse que la actuación recurrida es ajustada el ordenamiento jurídico».
Asimismo, el juez señala que «considerando además que, al estar aprobado y en ejecución el planeamiento inicial de suelo urbanizable no delimitado en delimitado, lo procedente para reclasificar suelo urbanizable no delimitado en delimitado había de ser la revisión del planeamiento general por agotamiento de su capacidad». Por último, el tribunal considera que «dada la gran superficie de suelo afectada por la reclasificación prevista, lo procedente hubiera sido someter la modificación a evaluación ambiental e incluir un estudio de impacto».
El conflicto causó una de las mayores crisis del PP en La Rioja, hasta el punto de que Julio Revuelta volvió a liderar la lista a las municipales, aunque con una lista con varios miembros 'colocados' por el partido en previsión de una victoria sin mayoría absoluta, como luego se produjo, y que acabó con su marcha de la política.











