LUCES Y SOMBRAS
La instalación ha estado cerrada durante varias semanas, porque se han realizado mejoras para ampliar espacios y repintar las paredes. Tras su reapertura, se destinan las tardes de los viernes y los sábados para los jóvenes y la mañana de los sábados como ludoteca, para los más chicos.
Lo que está claro es que los 'clientes' lo esperaban como agua de mayo. Jennifer, de 13 años, asidua al centro, reconocía que «me lo paso muy bien, porque aquí me encuentro con los amigos del instituto», mientras que Amaro, que competía con David jugando al ordenador afirmaba que «en vez de estar pasando frío en el parque o en los bares, fumando, nos venimos aquí».
Por su parte, los monitores estaban encantados con la afluencia de jóvenes y con las actividades realizadas. «Es el primer día que nos viene tanta gente -afirmaba el responsable- y no sabemos si siempre será así o nos vamos a quedar cortos», refiriéndose al número de monitores que apoyan las actividades. Y es que «tener algo que hacer» es una garantía de éxito: «hoy hemos hecho talleres, actividades y juegos y pensamos hacer funciones en el futuro», añadía el responsable del centro.
Y los padres encantados, aunque uno que esperaba en los alrededores se mostraba preocupado porque el local sólo tiene un acceso y ayer una furgoneta bloqueaba la puerta dejando un espacio inferior a un metro creando «un grave riesgo si lo tienen que desalojar».











