
«Es un arbusto autóctono que no requiere muchos cuidados ni agua que mejorará la estética de la entrada a Arnedo como un jardín de transición», explica el encargado de la Brigada de Jardinería, Carmelo Pérez-Aradros, que encabezó ayer junto al alcalde Juan Antonio Abad y la concejal de Medio Ambiente Paquita Jaén las explicaciones de la jornada, que implicó y contagió el mensaje sobre la importancia del árbol entre los pequeños.
Porque esta plantación de tamarindos en el Día del Árbol, que se celebra en Arnedo desde hace cuatro décadas, fue ayer la culminación a toda una semana de charlas en los centros educativos de la localidad. «Queremos concienciar en la importancia del árbol en la ciudad -expresa Paquita Jaén-, un ser vivo que nos aporta muchos beneficios y que debemos tratarlo con mucho mimo».
653 tesoros
Las calles y parques de Arnedo cuentan con 653 tesoros, 653 árboles de diversas especies que dan vida y embellecen el casco urbano. «No sólo da sombra y es bonito, el árbol tiene funciones sociológicas y psicológicas a nivel personal y en la mejora del microclima -explica Carmelo Pérez-Aradros-. Cuando hay árboles, los días son menos calurosos y las noches menos frías, gastamos menos calefacción incluso en los inviernos sin hojas, no hay islas de calor...». Con este mensaje, el Día del Árbol subrayó ayer su importancia como patrimonio y bien común y como herencia a las futuras generaciones.











