Efectivos del grupo de montaña de la Guardia Civil son los que hallaron el cadáver debajo de este peñón, una zona muy escarpada de la sierra que cubre Canillas de Aceituno. Tras el hallazgo, se dio aviso al grupo de apoyo psicológico y al 061 para que atendieran a los familiares y vecinos, muy afectados por lo ocurrido. Por ahora, la Guardia Civil no descarta ninguna hipótesis como causa principal de la muerte.
El hallazgo del cadáver fue el resultado de la batida que se organizó ayer desde las 08.00 horas para buscar al joven por la sierra cercana al pueblo, en la que han participado unas 75 personas entre voluntarios, Policía Local de varios municipios, Guardia Civil, Protección Civil y el Grupo de Emergencia de Andalucía. Los participantes llevaron a cabo batidas con guías, perros y helicópteros para buscar al joven durante algo más de dos horas, hasta que finalmente fue localizado el cuerpo.
La pista del joven se perdió en la tarde del 31 de marzo, cuando le dijo a un amigo que no iba a ir al entrenamiento de fútbol y después de eso nadie le volvió a ver, por lo que la familia se temía que lo estuviesen reteniendo contra su voluntad. Dentro del operativo de búsqueda se repartieron fotografías del joven con teléfonos de contacto en municipios de Málaga y se pegaron carteles en paradas de autobuses, ya que expendedoras de billetes de la estación de Torre del Mar, en Vélez-Málaga, aseguraban haberle visto.
La Guardia Civil cree que el joven pudo fallecer el mismo día en que desapareció. Al parecer, Manuel Marín cayó desde una altura de unos 100 metros. «O se ha caído o se ha arrojado», explicó el subdelegado del Gobierno, Hilario López Luna.







