Según anunció el consejero de Presidencia, Emilio del Río, el contrato de estas plazas «se realizará mediante concurso, en dos lotes de 35 plazas cada uno» y su adjudicación, en la modalidad de concierto, «asegurará su ocupación y reserva durante cuatro años prorrogables hasta ocho».
Esta actuación corresponde con la aplicación progresiva de la Ley de Dependencia incluyendo ahora a los catalogados como dependiente severos, aquellos que precisan de la ayuda de terceros para desarrollar actividades normales de la vida diaria.
Las 70 plazas estarán ubicadas en centros residenciales especializados de Logroño y pasarán a depender de un modelo de gestión que las reconoce como públicas y corresponderá a la Dirección General de Atención a la Dependencia decidir sobre la ocupación de las mismas, conforme a los requisitos de la normativa.












