
Con estas muertes, y con esta «operación de rutina» todavía en marcha al cierre de esta edición, se eleva a 18 el número de palestinos fallecidos bajo fuego israelí lanzado en represalia al ataque que, el pasado miércoles, un grupo de cuatro milicianos procedente de la franja protagonizó al conseguir infiltrarse en territorio judío para llegar a la terminal de combustible de Nahal Oz, donde tirotearon a dos vigilantes.
En medio de una profunda conmoción social ante semejante prueba de vulnerabilidad, el primer ministro judío, Ehud Olmert, lanzó el jueves una proclama contra Hamas, al que responsabilizó del ataque de Nahal Oz, a pesar de que ninguno de los miembros del comando palestino pertenecía a esa facción. «Prometo que la respuesta a Hamas será tal que va a ser incapaz de continuar actuando contra los ciudadanos de Israel», advirtió Olmert.











