En un comunicado, Cultura ha señalado que «implantará todas las medidas y recomendaciones de control establecidas por el Tribunal de Cuentas», entre las que dicha institución incluía «el reforzamiento de los controles internos y de los procedimientos de gestión económico-financiera» de contratación, adquisición de bienes de interés cultural, subvenciones, tesorería e ingresos.
El informe del Tribunal, aprobado el pasado 27 de marzo, señalaba que, en cuanto a las subvenciones nominativas, los expedientes examinados presentaban numerosas deficiencias, siendo injustificadas, por ejemplo, las subvenciones aportadas a la Fundación Antonio Tàpies, el Consorcio de Altamira, al Patronato del Museo Nacional de Arte de Cataluña, a la Fundación del Museo Marítimo de la Ría de Bilbao y al Arzobispado de Sevilla. En el apartado de subvenciones, el Tribunal también informa de que una subvención dada a la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza «constituyó en realidad una transferencia de fondos por 3 millones de euros que no era necesaria a dicho fin».












