
Un estudio realizado por la Universidad Autónoma de Madrid dibuja un «panorama preocupante» de la situación de los escolares, ha explicado el catedrático Juan Luis Hernández, ya que refleja que un tercio realiza una insuficiente práctica de actividad física y que casi la mitad de la población escolar está en situación de riesgo de padecer sobrepeso, obesidad u otras enfermedades como endurecimiento de las arterias o dolores musculares.
La consecuencia más visible de la poca actividad física es el incremento de los índices de grasa corporal: el 17% acumula niveles «altos» y el 35% «moderadamente altos».
Además, el 45% de los jóvenes presentan dificultades graves de flexibilidad corporal, por ejemplo, no se pueden tocar con la mano la punta de los pies sin doblar las rodillas, lo que puede desencadenar a medio plazo patologías asociadas al dolor de espalda.
El informe 'La educación física, los estilos de vida y los adolescentes: cómo son, cómo se ven, qué saben y qué opinan' también alerta del déficit grave de adaptación cardiorrespiratoria, es decir, que cuando hacen algún ejercicio su frecuencia cardiaca sube demasiado y no son capaces de reducir sus pulsaciones a un nivel normal. Este problema afecta al 35% de los chicos y al 60% de las jóvenes.
La falta de actividad física, sobre todo en los jóvenes de entre 15 y 17 años y más entre las chicas, tiene también incidencia en su autoestima, que es más alta cuando estos practican algún deporte. El director del estudio ha alertado de que las clases de educación física son insuficientes -normalmente dos a la semana que no superan los 35 minutos reales de ejercicio- y ha lamentado que los programas institucionales contra la obesidad se estén centrando sólo en aspectos de alimentación. Además, propone a los padres que favorezcan un estilo de vida saludable, acompañando a sus hijos a instalaciones deportivas para que hagan ejercicio y haciéndolo también ellos.
En este sentido, ha destacado que La Rioja es la comunidad incluida en el estudio donde más ejercicio hacen los padres y los hijos, y que estos escolares presentan los mejores resultados: menos porcentaje de nivel de obesidad y más capacidad de recuperación.





