-¿Qué ha motivado la pérdida de socios en los últimos tiempos?
- No lo sé a ciencia cierta, pero se ha podido deber a que en las últimas fiestas de San Roque y San Roquillo el chamizo de la peña abandonó la plaza y se trasladó a las inmediaciones del campo de fútbol. También, el colectivo hacía menos actividades y existía una cierta mezcla de fiesta y política, en la que cada quien defendía y reivindicaba las actividades que había organizado. El caso es que hemos pasado de sumar más de 200 miembros a componer el colectivo cerca de 70.
- ¿Cuál es la intención de la nueva Junta de Gobierno que lidera?
- Queremos volver a realizar todos los actos que contenía el programa de fiestas hasta hace unos años (salida con la charanga, más degustaciones, el partido entre solteras y casadas, el concurso de beber con porrón,...). Pero, sobre todo, que se oiga a la peña y que haya buen ambiente, unión y que nadie discuta.
- ¿Cuál será la actitud respecto al Ejecutivo municipal?
- Desde que tomé posesión del cargo, dejé claro que en fiestas no quiero saber nada de política, y que deseo que durante los preparativos reine un diálogo fluido con el Ayuntamiento.
- ¿Ya están trabajando en la programación de las actividades?
- Sí. En abril consensuamos un presupuesto para que el Consistorio nos otorgue la subvención para llevar a cabo los actos.











