El joven riojano disfrutó de un fin de semana perfecto al volante de su Kombicar Rotax Max. Galilea compitió en la denominada categoría K 125, frente a monturas que esconden motores de clase X30 y Leopard, lo que traducido al lenguaje más coloquial significa que le entregan más potencia.
A pesar de esa diferencia mecánica, Víctor Galilea se mostró rápido y fino en su conducción y no dio opciones a sus rivales. El piloto logroñés tiene previsto acudir este mismo fin de semana a Gerona para competir en una de las pruebas de las que consta el Campeonato de Cataluña de la especialidad, mientras que deberá esperar al sábado 3 de mayo para defender su liderato en Castilla y León. Será en el circuito leonés de Cabañas Raras.






