
- ¿Sigue resultando difícil evitar el gluten en los alimentos?
- Es complicado. En casa sí se puede llevar una dieta, ya que contamos con una lista de productos exentos de gluten. Fuera es mucho más complicado, porque hay mucha gente, por ejemplo en la hostelería, que no conoce la enfermedad. Además, hay otro matiz. En Logroño estamos abastecidos, pero en los pueblos, no. Como mucho, pueden tener pan, pero no otros productos. Todo esto sin contar los precios.
- Su queja es que los productos sin gluten resultan mucho más caros...
- En un estudio del 2007 se demostró que nuestra bolsa de la compra es 1.700 euros más cara que una 'normal' al año. Es decir, que en hogares en los que hay tres miembros celíacos, como ocurre en La Rioja, los gastos sólo en alimentación son mucho mayores que los de otras familias. Nosotros pedimos ayudas, pero no nos dan absolutamente nada. En Italia, por ejemplo, tienen un modelo por el que se calcula el consumo de cada celíaco mensualmente: tres kilos de pasta, cinco de pan... Y eso está subvencionado. Si quiere comprar más, lo paga a precio normal. Reivindicamos algo parecido.
- ¿Actualmente existen problemas en los centros escolares para la alimentación de niños celíacos?
- Ya se firmó un convenio con la Consejería de Educación por el que existe un menú sin gluten y nos mantenemos en contacto con las empresas de catering para que comunique los menús diarios. No existen problemas y los niños cuentan con alimentos sin gluten en sus centros escolares.











