MÁS DATOS
La comunidad autónoma no escapa a un fenómeno de carácter nacional que confirman las estadísticas oficiales. Según el INE, durante el 2006 se registraron en la región un total de 745 divorcios sin contar separaciones o nulidades. De todos ellos, 51 hombres y 37 mujeres ya habían pasado por la misma experiencia con anterioridad. O lo que es igual: prácticamente uno de cada diez de los riojanos (el 11,5 por ciento) que se divorciaron durante el año de la última encuesta ya lo había hecho con anterioridad. En el conjunto de España la proporción es similar: en el 8,5 por ciento de los 126.952 divorcios registrados en todo el país al menos uno de los integrantes ya se había divorciado alguna otra vez.
La evolución que han operado este tipo de situaciones en los últimos años es espectacular. De acuerdo con las mismas fuentes, en 1998 eran una minoría los riojanos que reincidían en la ruptura formal de su matrimonio después de haber pasado por el mismo trance con anterioridad. De hecho, entre los 166 divorcios registrados en aquel ejercicio apenas once de los cónyuges implicados conocían haber pasado ya por la misma situación.
Tomando ambas referencias se concluye que, en apenas una década, el número de los riojanos que se divorcian por segunda vez se ha multiplicado por ocho pasando de apenas a una decena a casi un centenar. La observación de los datos descubre que tanto el número de divorcios como el porcentaje de aquellos en los que al menos uno de los miembros de la pareja ya se había divorciado aumenta de manera considerable a partir de los últimos años. Se constata también que la situación no es exclusiva de mujeres u hombres, aunque son éstos los que más abundan en la estadística.
Punto de inflexión
Los cambios introducidos en la Ley del Divorcio, de julio de 2005, son una de las circunstancias que ha facilitado el fuerte aumento del número tanto de riojanos como del resto de españoles que deciden dar el paso de la ruptura definitiva, sea por primera o segunda vez. Entre otros aspectos, la anterior legislación obligaba a la pareja a una separación previa de un año antes de solicitar el divorcio y exigía también alegar una causa razonada.
El 'divorcio express' ha disparado esta fórmula de ruptura sentimental. Las cifras a nivel nacional son contundentes: mientras en la década de los noventa la tendencia era sostenida, en el 2005 el número de divorcios creció el 43 por ciento en el conjunto de España y en el ejercicio posterior el aumento superó el 74%. Una evolución que se reprodujo en La Rioja y el resto de comunidades.











