
EN DATOS
Así, lo destacó ayer el consejero de Administraciones Públicas y Política Local, Conrado Escobar, en el transcurso de una visita al camposanto, en la que estuvo acompañado por la directora general de Política Local, María Martín, y la alcaldesa de Ribafrecha, Ana Lourdes González.
Escobar subrayó que estos trabajos que «constituyen servicios básicos» para la localidad han sido posibles gracias a la «estrecha colaboración» entre el Ejecutivo autonómico y el Ayuntamiento.
Por su parte, la primera edil de Ribafrecha insistió en la necesidad de acometer esta actuación, dado que «el actual cementerio está ubicado en una zona del casco urbano que se está urbanizando para proceder a la expansión del municipio», y debido a que en éste «quedaba poco espacio para albergar enterramientos».
El nuevo camposanto consta de una superficie total de 2.730 metros cuadrados, a lo que se añaden otros 680 metros cuadrados correspondientes a la zona de aparcamiento.
En concreto, el espacio acogerá 240 nichos distribuidos en 252 metros cuadrados, 480 columbarios y 90 fosas o panteones.
Dos módulos auxiliares concentrarán el depósito de cadáveres, una sala de público, la oficina-recepción, un archivo, el almacén y una sala donde situar un horno crematorio.
Veinticinco años
La actuación se prevé que dé servicio al municipio durante los próximos veinticinco años, por lo que el proyecto ha incluido posibles ampliaciones en un espacio de 362 metros cuadrados.
De este modo, la capacidad del camposanto aumentaría en 80 nichos, 1.650 columbarios y un número indeterminado de mausoleos.
La ejecución de la obra ha corrido a cargo de la constructora Cruz San Román, S. A. y su presupuesto ha ascendido a un total de 926.499 euros.
De éstos, el 90 por ciento de la inversión la ha financiado el Gobierno riojano -863.084,70 euros- y el 10 por ciento restante lo ha sufragado el Consistorio.











