
El presidente de la Conferencia Episcopal acudió al Foro por el Humanismo Cristiano, en las instalaciones de la Sociedad Recreativa Cantabria, para disertar sobre 'Iglesia-Estado. La perspectiva del Concilio Vaticano II'. En su conferencia, aseguró que «existen materias de la vida humana que no son competencia de los poderes públicos, como la fe en Dios». «Otras cuestiones como el matrimonio o la familia deben ser tratadas de tal manera que no se abuse de ellas», agregó el presidente de la Conferencia Episcopal, que sin embargo, se mostró muy cuidadoso a la hora de recordar los enfrentamientos entre la cúpula eclesiástica y el Gobierno durante la legislatura pasada. «Las relaciones entre la Iglesia y el Estado en el 2008 tienen buenas bases jurídicas y nadie las cuestiona», indicó Rouco Varela.
«La opinión de los católicos y de la Iglesia tiene que notarse en los grandes temas y no debe ser interpretada como una injerencia», zanjó el presidente de la Conferencia Episcopal ante la pregunta de un asistente a la charla que reclamó a la Iglesia una posición de mayor firmeza ante la «invasión del Estado», según afirmó, en asuntos como el aborto o el matrimonio homosexual. «La cooperación entre el poder público y la Iglesia ha sido constante en bastantes campos, como la enseñanza de la Religión, aunque no tanto en otros como el matrimonio, la familia o el derecho a la vida».
En este sentido, Rouco Varela reiteró sus mensajes contra el aborto o contra la eutanasia. «El poder cree que puede decidir qué es un hombre y desde cuándo lo es. Pero la Iglesia dice que el hombre es inviolable desde que nace un embrión. Eso es un ser humano. Si se hace una excepción, se abre el camino de las excepciones, que no tiene final», insistió.
El obispo de la Diócesis de La Calzada y Calahorra-Logroño, Juan José Omella, presentó la charla y recordó algunos aspectos biográficos de Antonio María Rouco Varela. La anécdota de la velada ocurrió cuando el presidente de la Conferencia Episcopal, antes de comenzar la conferencia, afirmó que no conocía bien Logroño. «Sí Santo Domingo, porque el Camino de Santiago pasa por allí. Por Logroño creo que no pasa», dejó caer. Inmediatamente fue Rouco Varela corregido por el público, al que pidió perdón con humildad.












