
En Anfield, con el esperado ambiente mágico que propicia
Sin embargo, el Arsenal tuvo la eliminatoria de cara desde el minuto 13, cuando un disparo del francés Abu Diaby entró por el palo que defendía el español Pepe Reina, pero el conjunto de Rafa Benítez se encontró con el empate cuando peor lo pasaba.
El Liverpool, que estuvo a merced del juego del Arsenal durante media hora, cambió el rumbo de la eliminatoria gracias a un tanto de un defensa, el finlandés Sammi Hyypiä, que festejó con un gol de cabeza su reciente renovación hasta 2009.
Marcó Hyypiä, el equipo de Benítez recuperó el ánimo y el paso por el vestuario, en el descanso, le sentó bien. El Liverpool presionó en campo contrario en el segundo tiempo y ahogó al Arsenal, que se quedó sin líneas de pase, con Cesc Fábregas menos activo.
Como, además, Fernando Torres aún no había aparecido, el Arsenal tenía motivos para temerse lo peor, porque 'El Niño' rara vez falta esta temporada a su compromiso con el gol. Y lo hizo, como en San Siro, con un gran tanto, gracias a un potente disparo que se coló por una escuadra de la meta de Manuel Almunia (m.69).
Con la eliminatoria perdida, Arsene Wenger sacó dos nuevos atacantes, el holandés Robin van Persie y Theo Walcott y fue el segundo, el internacional más joven de la historia de Inglaterra, el que estuvo a punto de clasificar a su equipo. Se cruzó todo el campo esquivando rivales y dio una asistencia decisiva a Emmanuel Adebayor que el togolés no desaprovechó (m.84).
Pero la alegría no le duró ni un minuto al Arsenal, que de inmediato cometió un penalti sobre el holandés Ryan Babel, que ejecutó Steven Gerrard. Fue decisivo, porque las acometidas finales del Arsenal no lograron ahogar la euforia de la grada de Anfield, que aún tuvo tiempo de festejar el cuarto gol, de Babel.





