EL RIOJA, EN FEBRERO
El segundo mes del año se caracterizó por la caída de ventas en el mercado nacional, pero fue contrarrestada por un considerable aumento de las exportaciones, que alcanzó el 15 por ciento. El balance final fue positivo, con un ascenso del 2,6 por ciento en la comercialización sobre las cifras de inicio del año.
Las bodegas riojanas dieron salida a 22,7 millones de litros de vino el segundo mes del año. En este periodo de tiempo fueron vendidos cerca de 600.000 litros más en relación al mismo periodo del pasado año.
El consumo interior ascendió a 15,3 millones de litros con una caída del 2,52 por ciento, mientras que las exportaciones supusieron 7,4 millones de litros, con un repunte del 15 por ciento.
La comercialización sigue encabezada por los vinos de crianza, con 9,8 millones de litros y un crecimiento superior al 3 por ciento sobre el mismo intervalo del año pasado. En cifras absolutas, se vendieron 300.000 litros más. En segundo lugar siguieron los vinos sin crianza o jóvenes, con 8,2 millones de litros, aunque experimentaron una caída del 10,54 por ciento. Este tipo de vinos jóvenes experimentó descensos de ventas tanto en el mercado nacional (-11 por ciento) como en las exportaciones (-9 por ciento).
Los reservas ocupan el tercer puesto, con poco más de 4 millones de litros, pero con un alza superior al 50 por ciento con respecto a las cifras del pasado año. Finalmente, las ventas de grandes reservas de Rioja sumaron casi 4 millones de litros, aunque se redujeron el 33 por ciento con respecto al pasado año. En este tipo de vinos, el consumo nacional cayó en un 71 por ciento, siendo el volumen de vino vendido muy pequeño. Se pasó de los casi 300.000 litros del año pasado a los más de 83.000 litros contabilizados durante el último mes de febrero.











