
El pasado diciembre, el único acusado en el Reino Unido por el atentado, Sean Hoey, fue puesto en libertad después de que un juez llegase a la conclusión de que la conducta descuidada de la Policía durante la investigación impedía un veredicto.
Sin otros casos penales o civiles pendientes, el abogado de los familiares, Daniel Brennan, afirmó ayer que lo ocurrido en Omagh fue «una masacre de los inocentes», prometió exponer «las mentiras y funcionamiento» del IRA Auténtico -la escisión del Ejército Republicano Irlandés (IRA)- responsable de aquella acción terrorista, y subrayó que la demanda civil no tiene precedentes en Reino Unido. «Es una demanda civil sin precedentes seguro en el Reino Unido y, posiblemente, en todo el mundo. Por primera vez, las víctimas de terrorismo litigan contra los supuestos autores. Por primera vez, ciudadanos de a pie se enfrentan a terroristas en los tribunales», afirmó Brennan.
La iniciativa ha sido lanzada por las familias ante el fracaso de las autoridades irlandesas y norirlandesas para encontrar, casi diez años después, a los responsables del atentado, el más sangriento en la historia del conflicto en la provincia.
La demanda es contra Michael McKevitt, Liam Campbell, Seamus McKenna, Seamus Daly y Colm Murphy. Todos ellos han sido condenados por delitos relacionados con su pertenencia al IRA Auténtico, del que McKevitt fue fundador y dirigente. La condena a Murphy fue posteriormente derogada.











