Olmert y Mazen acordaron, por ello, no dejar que las divergencias «obstaculicen las conversaciones», agregó Regev, en alusión implícita a la violencia palestina en Gaza y la extensión de los asentamientos judíos en Jerusalén Este y Cisjordania.
Israelíes y palestinos acordaron, asimismo, «avanzar en la aplicación de sus (respectivos) compromisos según la Hoja de Ruta», el plan de paz que guía el actual diálogo, indicó Regev, que agregó que «cada parte es consciente de cuáles son sus compromisos».
La de ayer fue la primera entrevista entre ambos desde que el presidente palestino suspendió las negociaciones en marzo tras la dura ofensiva militar israelí en la franja de Gaza que acabó con la vida de cerca de 130 palestinos.












