
El origen de problema reside en un calendario muy cargado por culpa de la Eurocopa, en la falta de previsión de LFP y FEF a la hora de elaborarlo, y en el milagro protagonizado por el 'Geta' al seguir vivo en tres competiciones.
Como el jueves tiene que medirse Bayern Múnich en la histórica vuelta de cuartos de final de la Copa de la UEFA (1-1 en la ida), no puede adelantar al sábado su encuentro ante los maños. Tiene que jugar el domingo, cuatro días antes de su segunda final de Copa consecutiva.
El Valencia, en cambio, se agarra al torneo del K.O. para intentar salvar una temporada. La semana pasada, pidió a la LFP que adelantase al sábado su compromiso de la 32ª jornada ante el Racing. Y aceptó.
Ángel Torres, presidente del Getafe, acusó al presidente de la LFP, José Luis Astiazarán, de actuar con «insensatez e irresponsabilidad», y pidió su «dimisión por incapacidad». «Si nadie da su brazo a torcer», avanzó que los getafenses actuarán con los juveniles ante los maños, ahora a tres puntos de la permanencia. «A ver lo que dicen entonces los clubes que se están jugando la permanencia», advirtió.
«La Liga no se ha parado a pensar. Está para tratar por igual a todos los clubes y, si hay una final, debe celebrarse en igualdad de condiciones. Sabemos que el calendario está cargado y, si alguien se merece un pequeño trato de favor, que no lo hemos pedido, ése tenía que haber sido el Getafe», insistió Torres.





