- ¿En qué consiste este concurso?
- Es un concurso en el que participan los centros de Nájera desde el año pasado y que para el próximo se convertirá en regional. Fue una buena idea para concienciar a los chavales, como futuros consumidores de alcohol. Queremos que sepan que es perjudicial.
- ¿Es difícil su mensaje en una tierra que hace culto al vino?
- Sí, lo es. Aquí hay grandes productores, pero hasta los elaboradores saben que el exceso perjudica sus propios intereses.
- ¿Cuesta dejar este hábito?
- Es un proceso muy largo, porque la primera fase es la de ocultación por parte del enfermo y de su familia. Eso siempre retrasa el inicio de una posible recuperación.
- ¿Acuden a ustedes los enfermos por propia voluntad?
- A la asociación vienen cuando el problema está muy avanzado. Están deterioradas sus relaciones conyugales, familiares, de trabajo, de amistad; así que el problema es tan gordo que ya no tiene otra solución.
- ¿Cómo actúa su entidad?
- La asociación les ayuda porque aquí todos somos iguales. Tenemos la misma experiencia, así que nuestro principal valor es la confianza en el grupo.
- ¿Cuántas asociaciones hay en La Rioja?
- Hay tres asociaciones, dos en Logroño y una en Nájera. Decidimos unirnos en una federación para ser más fuertes y tener una sola voz ante la Administración.











